Perimenopausia: ¿Tendencia o realidad?
Perimenopausia: ¿Tendencia o realidad?
Si pasas algún tiempo en las redes sociales, probablemente has escuchado la palabra perimenopausia más que nunca. TikTok, Instagram, podcasts… de repente, todo el mundo está hablando de hormonas.
Entonces, ¿es la perimenopausia simplemente otra tendencia de bienestar?
Definitivamente no.
Lo que ha cambiado no es la perimenopausia.
Lo que ha cambiado es que las mujeres están más informadas sobre esta etapa de sus vidas, hablan más abiertamente sobre sus síntomas y están entendiendo que no necesariamente tienen que simplemente “aguantarse”, normalizar su situacióón y seguir adelante.
¿Qué es la perimenopausia?
La perimenopausia es la etapa de transición que ocurre antes de la menopausia, cuando la producción de hormonas de los ovarios comienza a cambiar y a fluctuar.
A veces se la describo a mis pacientes como vivir una segunda adolescencia, pero esta vez tienes una carrera, familia, responsabilidades y absolutamente nada de tiempo para que tus hormonas estén haciendo de las suyas o como yo diría coloquialmente “haciendo los que les da la gana”.
Para algunas mujeres, esta transición ocurre con relativamente pocos síntomas.
Para otras, puede sentirse como una tormenta en la que todo está pasando al mismo tiempo.
Tu menstruación puede volverse más abundante, más ligera, más larga, más corta o simplemente impredecible.
Puedes comenzar a despertarte en medio de la noche cuando antes dormías perfectamente.
Tu energía ya no es la misma. Tu libido disminuye. Tu cuerpo comienza a cambiar a pesar de que continúas comiendo y haciendo ejercicio como siempre.
Y también están esos síntomas que muchas mujeres inicialmente no relacionan con sus hormonas: niebla mental, ansiedad, irritabilidad, dolores de cabeza, molestias en las articulaciones, resequedad vaginal, palpitaciones, sofocos, sudores nocturnos y cambios en el estado de ánimo.
¿Te suena familiar?
¿Por qué se siente tan complicado?
Porque las hormonas no trabajan de manera independiente.
El estrógeno, la progesterona, la testosterona, las hormonas de la tiroides, el cortisol, la insulina y otras señales metabólicas interactúan entre sí.
Por eso, no creo que el cuidado hormonal de la mujer deba reducirse a simplemente medir una hormona y asumir que tenemos toda la respuesta.
Además, hormonalmente, las mujeres somos más complejas.
Nuestras hormonas fluctúan naturalmente durante el ciclo menstrual y, durante la perimenopausia, esos patrones pueden volverse cada vez más impredecibles.
Por eso la conversación tiene que ir mucho más allá de: “¿Todavía tienes tu periodo?”
Tenemos que evaluar tus síntomas, tu historial menstrual, sueño, salud sexual, salud metabólica, estilo de vida, medicamentos, estudios de laboratorio apropiados y tus factores de riesgo individuales.
El objetivo es que vuelvas a sentirte tú.
Estar en perimenopausia no significa automáticamente que necesitas terapia hormonal, y tampoco existe un tratamiento perfecto que funcione para todas las mujeres.
Dependiendo de cada persona, el plan puede incluir nutrición, entrenamiento de fuerza, mejorar el sueño, manejo del estrés, suplementación específica, optimizar la salud metabólica o conversar sobre si la terapia hormonal para la menopausia es apropiada para ti.
Nuestro objetivo no es perseguir un número hormonal “perfecto”.
Nuestro objetivo es entender qué está cambiando en tu cuerpo y ayudarte a navegar esta transición con la información correcta y un plan individualizado.
Porque cumplir años no significa que tengas que aceptar sentirte constantemente cansada, desconectada de tu cuerpo o como si de repente hubieras dejado de ser tú.
La perimenopausia es real.
Tus síntomas merecen ser escuchados.
Y esta etapa de tu vida merece una conversación real, no solamente una tendencia de las redes sociales.
- Dra. B










